El bass procura generalmente estar en una zona de confort donde la temperatura del agua sea lo más óptima posible para su existencia, junto con la cercanía a la comida. En verano, con el calor, también lo hace, por lo qué los movimientos “verticales” en la columna de agua son mucho más comunes. De aquí viene que cuando baja la temperatura exterior (amanecer y atardecer) los podremos encontrar comiendo en superficie o cerca de ella y en las demás horas, a cierta profundidad para evitar el calor y la incidencia de la luz solar. Por esto en verano los podremos pescar con señuelos que trabajen en superficie o cerca de ella en las primeras y últimas horas del día, y con señuelos que trabajen a medias aguas o en el fondo en el resto de la jornada.

 

 

 

Daiwa dispone de una gran variedad de señuelos para poder pescar bass en un día de calor y poder seguir esos movimientos verticales del pez:

 

El Prorex crazy stick, tanto flotante como slow sinking nos servirá para pescar la primera capa de agua.

 

 

El Prorex Crankbait DR para las capas intermedias.

 

 

Con el Tournament D’Fin, según el montaje que le hagamos, podremos pescar a cualquier profundidad.

 

 

Con cualquiera de nuestras spinnerbaits o con el chatterbait también se podrá pescar casi todas las capas de agua, variando el peso y la velocidad de recogida.

 

 

Y con los fantásticos jig de tungsteno, tanto el Cover como el Multi, podremos escudriñar los fondos de nuestros escenarios.

 

 

Agarrar vuestros equipos y la crema solar, los basses están esperando en vuestro escenario preferido.