Un micro-shad es un señuelo blando muy pequeño con un aleteo de la aleta caudal de izquierda a derecha bajo la presión del agua. Las vibraciones creadas por esta aleta caudal imitan las vibraciones que emiten los peces pequeños cuando se mueven con su principal medio de propulsión: su aleta caudal. Los peces poseen lo que llamamos “línea lateral”, un sentido que les permite percibir las vibraciones en el agua. Un shad, cuando lo estamos animando, será fácilmente detectable por los depredadores incluso si está fuera de su campo de visión. 

 

La frecuencia vibratoria de la caudal del shad determinará si se considera un shad "rápido" o "lento". Cuanto mayor sea la frecuencia de dichas vibraciones, más imitará el señuelo a un pez en fuga, por el contrario, una frecuencia lenta aumentará la "presencia" del señuelo en el agua, porque aumentará la cantidad de agua que mueve y, por tanto, para un depredador, el tamaño de la presa potencial que pasa cerca de él. Cabe señalar que los depredadores no solo evalúan visualmente el tamaño de una presa, sino principalmente por la cantidad de agua que mueve. Cuanto más flexible y fino sea el shad, más aumentará la frecuencia de las vibraciones provocadas por su aleta caudal. Cuando usamos un shad en rockfishing, o sea, pesca desde roca, buscamos principalmente shads "rápidos" que imiten a un pez en peligro.

 

 

Cuando utilizamos un micro-shad en lineal es importante saber que es necesario variar las velocidades de recuperación para hacer que nade a través de varias capas de agua, a diversas profundidades, y así también emitir diferentes frecuencias de vibración. Con esto conseguiremos poder capturar diferentes especies. Por ejemplo, para la pesca de róbalos, la animación es relativamente simple: consiste en recuperar rápidamente el shad y luego dejarlo planear sin recoger hilo para que se ralentice el movimiento de la caudal. Así, sucesivamente, repitiendo esta técnica hasta que el señuelo llegue hasta nosotros. Cuando estamos centrados en la pesca del róbalo, los ataques se producirán casi a cada vez que el shad esté en la fase de planeo. En el caso de los peces de tipo "pelágico" (caballas, jureles, obladas), las picadas se darán frecuentemente en el momento de la aceleración del señuelo después de una pausa.

 

 

Cuando vamos a utilizar un shad a la vertical para buscar peces de roca (gobios, gallinetas, serranos) será importante agitar el señuelo lo más rápido posible haciendo movimientos con una amplitud muy baja. La caudal oscilará de arriba a abajo rápidamente, lo que causará muchas vibraciones y desencadenará actitudes agresivas y, por lo tanto, ataques.

 

La técnica más comúnmente utilizada para montar un micro-shad es simplemente enfilarlo en una cabeza plomada. Ésta es el montaje más efectivo para la pesca en lineal.

 

 

Otra solución, para mitigar los riesgos de enganches, es usar un montaje drop-shot. Podemos hacerlo con un sólo anzuelo o texas. El Duckfin Shad responde muy bien a las animaciones tipo "diente de sierra" que utilizamos en la pesca en “drop-shot”.

 

La elección del color de nuestro Duckfin dependerá del tipo de pez que estemos buscando. Los peces como el róbalo o los jureles se alimentan principalmente de peces pasto de colores azulados o plateados, con hermosos reflejos a plena luz. Colores como el Urume, Ghost Shad o Ghost Lime, con su vientre blanco, son perfectos para este tipo de pesca. Los peces de roca concretamente, son menos exquisitos en cuanto a los colores, pero he podido remarcar una atracción particular por los colores muy visibles.